miércoles, 31 de enero de 2018
sábado, 2 de diciembre de 2017
domingo, 19 de noviembre de 2017
CARTAGENA, MURCIA, SPAIN 🇪🇸
Rescatan a 548 inmigrantes en las costas españolas, la mayoría en Murcia

Unos 548 inmigrantes han llegado en las últimas horas a Cartagena.
Buques de salvamento rescataron 548 inmigrantes irregulares en las últimas 24 horas cuando se dirigían a España en una nueva oleada de pateras (pequeñas embarcaciones) procedentes del norte de África, de los que 461 llegaron a las costas de la provincia de Murcia, en el sureste del país.
La Armada, la Guardia Civil y el servicio de Salvamento Marítimo de España han auxiliado a más de 15,000 inmigrantes en lo que va de año, cantidad supera el número total de entradas por mar y tierra de 2016, cuando consiguieron llegar 13.246 personas, según los últimos datos de la Organización Internacional de Migraciones (OIM).
El buen tiempo contribuye a la salida de las pateras, que seguirá varios días más, por lo que se mantiene “la máxima alerta” en previsión de nuevas oleadas, según dijo la representación del Gobierno español en Murcia.
Además, la agencia europea de control de fronteras exteriores, Frontex, evitó anoche que otras cincuenta embarcaciones continuaran viaje hacia el litoral murciano tras ser disuadidos cerca de la costa argelina por medios aéreos.
La mayoría de los inmigrantes llegados la región española de Murcia eran varones procedentes de Argelia, junto a nueve mujeres y cinco menores.
En las últimas horas, 44 pateras lograron el objetivo de alcanzar esas costas españolas con 238 personas, mientras que los servicios de socorro localizaron ayer otras 19, con 189 inmigrantes, y cuatro más que habían tocado tierra con 34 personas.
De ellos, 181 hombres permanecen en calabozos de la Policía porque el Centro de Internamiento de Extranjeros está lleno.
Otros 266 inmigrantes varones fueron alojados provisionalmente en un polideportivo del Ayuntamiento de la ciudad murciana de Cartagena.
Las mujeres se encuentran en la hospitalidad de Santa Teresa de Cartagena, mientras que los cinco menores están bajo la custodia de la Comunidad Autónoma.
Además, Salvamento Marítimo rescató esta mañana en el mar de Alborán, frente a la costa de Granada (sur), a 37 inmigrantes subsaharianos y 10 magrebíes, que viajaban en tres pateras.
Otros 40 fueron auxiliados en el Estrecho de Gibraltar cuando intentaban alcanzar las costas a bordo de 2 pateras.
martes, 7 de noviembre de 2017
SIENTE COMO UN CALIFA, SPAIN
Cinco alcázares en los que sentirse un califa
Cuando viajamos nos encanta sentir que además de viajar físicamente lo hacemos a otra época. Esto lo podemos hacer en lugares con siglos de historia como castillos, iglesias, catedrales y, en este caso, los cinco alcázares reales que aún quedan en pie en España. Con excepción del de Guadalajara, parece que el tiempo no ha pasado por estas edificaciones. El haber sido ocupados por sucesivos reyes y nobles ha favorecido su conservación posibilitando así su visita y admiración por todos nosotros.
Toledo, Segovia, Sevilla, Córdoba y Guadalajara son las ciudades en las que podemos contemplar estos Alcázares Reales y sentirnos como califas.
CABO DE GATA, ALMERÍA, SPAIN 🇪🇸
Invierno en el cabo de Gata
Con una exclusiva luz, un mar cristalino, una tierra volcánica y 63 kilómetros de franja costera mediterránea, Almería está aún por explorar. El cabo de Gata conmemora su trigésimo cumpleaños como Parque Natural y su veinte aniversario como Reserva de la Biosfera. Un lugar idílico para disfrutar del invierno
Desde sus idílicas playas partieron sultanes cargados de riquezas, aquí se inspiró García Lorca para Bodas de Sangre y ha sido escenario de afamadas películas. El cabo de Gata conmemora su trigésimo cumpleaños como Parque Natural y su veinte aniversario como Reserva de la Biosfera. Delimitada por bellos acantilados, recorremos esta sierra volcánica entre pueblecitos de pescadores, fondos marinos, calas vírgenes y salinas. Este Parque Natural es único por los ecosistemas desérticos de su interior y por sus espectaculares playas, las más al sur de Europa. Este paraíso, que cuenta con el mayor número de horas de sol de la Península, es uno de los mejor conservados del Viejo Continente, y aquí el invierno no existe. Esta tierra de película ha sido escenario de Lawrence de Arabia, El Cid, Rey de Reyes, Cleopatra, En busca del Arca Perdida, Patton, Conan el Bárbaro, Nunca digas nunca jamás, Indiana Jones y la última cruzada y, la más reciente, Toro, de Kike Maillo. Además de, por supuesto, los célebres spaguetti western de indios y vaqueros.
A menos de treinta kilómetros de Almería capital están San Miguel del Cabo de Gata, pueblo pesquero por tradición, y Almadraba de Monteleva, llamada Las Salinas por los ricos saladares que al desecarse resplandecen sobre las casas encaladas. En Las Salinas hay dos observatorios ornitológicos para disfrutar del inmenso humedal, hábitat ideal para cientos de flamencos rosados, ánades reales y garzas, entre otras espacies que anidan o migran. Pasados los miradores está la pequeña Iglesia de Las Salinas en el núcleo urbano construido para que vivieran los trabajadores de la sal. Hacia el oriente, una sinuosa carretera llega hasta la Colina de las Ágatas, llamada así por su abundante cuarzo, donde está el Faro del Cabo de Gata. Este icono fue construido en 1863 sobre el castillo de San Francisco de Paula. A sus pies está el Arrecife de las Sirenas, resto de una antigua chimenea volcánica, donde hasta mediados del XX vivía una colonia de focas monje que emitían un singular sonido que los pescadores confundían con el canto de las sirenas.
El Pozo de los Frailes, cabo de Gata.
Retomamos la carretera AL-3115 para enlazar con la AL-3108 y llegar al Pozo de los Frailes, que, con apenas quinientos habitantes, sigue viviendo de la agricultura. A finales del XVIII estaba formado por cortijadas cercanas a la costa que regaban sus huertas gracias a la gran noria comunal nazarí que funcionó hasta 1983. En los alrededores del Pozo de los Frailes, sobre los cerros de origen volcánico, están diseminados cortijos con su arquitectura típica, huertas y campos de cultivo.
En menos de cuatro kilómetros se llega a San José, que nació alrededor de su castillo defensivo contra piratas berberiscos, donde se agrupaban en casas cueva los primeros habitantes. San José rezuma un sosiego contagioso. Es un apacible pueblo de pescadores que hay que recorrer con calma. Subiendo hacia la Calilla hay pequeñas casas con acceso a la playa, entre las que, mirando al mar, se encuentra su iglesia, casi una ermita de pescadores. Siguiendo por la Calilla se llega hasta la punta donde antes estaba el castillo, y hoy, a treinta metros sobre el nivel del mar, está el cuartel de la Benemérita. En el extremo opuesto, el coqueto puerto deportivo ofrece restaurantes con agradables terrazas. Dos de las mejores playas del Parque Natural están en San José. La de Los Genoveses, la más cercana al centro, es de arena fina y está custodiada por un vergel de pitas y chumberas. Se llega a ella paseando entre acantilados. Pasada Los Genoveses se encuentra Mónsul, escoltada por una piedra descomunal que surge de mitad de la mar. Apartada y solitaria, es idílica en invierno, cuando se realzan sus coladas volcánicas y sus dunas doradas. Caminar tierra adentro es hacerlo entre chumberas, palmitos, aljibes y el antiguo molino de viento que perteneció a José González Montoya, propietario de casi toda la zona y que, gracias a su visión ecológica, hoy hasta donde alcanza la vista no se ven edificios de altura.
San José, cabo de Gata.
La Isleta del Moro
Desde San José volvemos hacia el Pozo de los Frailes y por la ALP-826 se llega a la Isleta del Moro. Pero antes, en un desvío a la derecha, se alcanza Los Escullos y su magnífica duna fósil sobre la que se yergue la Batería de San Felipe, conjunto defensivo construido sobre el acantilado por Carlos III para formar parte de las nueve fortalezas que protegían las costas del Reino de Granada. Desde este fuerte militar, donde solo vivieron veinte soldados, tres cabos y un oficial, se aprecian una de las mejores vistas del litoral del Parque. Retomando la carretera se llega a la Isleta del Moro, uno de los mejores lugares para contemplar las puestas de sol del Cabo. La Isleta del Moro es un pueblo marinero ubicado en una cala que lo protege de los vientos. Se cree que su nombre procede del enorme islote situado junto a la costa, que al parecer era frecuentado por piratas africanos. Hace siglos este pueblo de pescadores abastecía a toda la zona de los manjares de la mar. Hoy ofrecen un insuperable pescado y deliciosos arroces. Al salir de la Isleta camino de Rodalquilar, apenas cinco kilómetros al Este, es obligado desviarse hacia La Loma, desde donde se alcanza una vista soberbia.
La Isleta del Moro, cabo de Gata.
El pequeño y tranquilo pueblo de casas blancas de Rodalquilar está enclavado en una estrecha caldera volcánica en forma de anfiteatro con salida al mar. Sus sosegadas calles son una delicia para el paseo. Por aquí pasaron fenicios, árabes, piratas, buscadores de oro y estrellas de cine. De camino al Playazo, la playa de Rodalquilar, está la Torre de los Alumbres, construida en 1510 para defender las minas de los piratas. Sobre un acantilado de El Playazo se eleva el castillo de San Ramón, protector de esta codiciada costa y que hoy es propiedad privada. En el núcleo urbano es imprescindible visitar el Jardín Botánico El Albardinar. Y muy interesante La Casa de los Volcanes, un paseo por la geología, y sus famosas minas de oro. Continuando el camino del gran yacimiento se llega al poblado minero de San Diego, donde vivieron los mineros desde 1919 hasta el estallido de la Guerra Civil. Siguiendo la pista de tierra sumergida en un paisaje lunar se llega a la pedanía de Los Albaricoques, donde está el famoso y abandonado cortijo de El Fraile, construido en el XVIII por los frailes del convento de Santo Domingo. En este paraje tuvo lugar una tragedia pasional que plasmó la periodista y escritora rodalquileña Carmen de Burgos Colombine en Puñal de Claveles y que más tarde alcanzó fama universal con las Bodas de Sangre de García Lorca.
Las Negras
Del cortijo de los Frailes por la AL-3106, y pasando por El Hornillo, Fernán Pérez y Las Hortichuelas, se llega a Las Negras, uno de los más bellos parajes construidos de cara al mar. Las Negras es blanco y azul, un pueblo marinero que empezó a despuntar en los años 60, porque antes solo había almacenes para guardar esparto. Cuentan que Las Negras se fundó después del naufragio de unos pescadores. Sus mujeres llegaron aquí para crear un asentamiento que los lugareños llamaron Las Negras por el luto de las viudas. Aunque otra leyenda señala que su nombre proviene de dos muchachas africanas que servían en El Cortijo Viejo. Las barcas varadas, sus grandes guijarros negros y su agua cristalina confieren un encanto especial a su playa urbana. La armonía es la clave de este pueblo marinero que goza de las más hermosas puestas de sol.
Más al Este se encuentra la antigua Al Hawan, que significa localización de agua. A través de una carretera cuajada de pitas, chumberas y palmeras surge Agua Amarga. Con sus casitas bajas encaladas y plazoletas llenas de encanto, este vergel tiene encandilada a la realeza europea por la discreción que ofrece su orografía. Agua Amarga tiene la elegancia de la sencillez, con selectas calles rodeadas de huertas, colinas salpicadas de magníficas villas, calas, acantilados y su dorada playa urbana. Además, está rodeada de playas casi vírgenes como la Cala de Enmedio, que a un kilómetro hacia el sur hechiza por su brillante arena y sus nacaradas rocas. Para disfrutar de una de las mejores vistas de Agua Amarga hay que subir a la Mesa Roldán, el montículo volcánico que surgió del mar hace millones de años, y donde se alzan el faro, construido en 1863, y los restos de su torre vigía. De nuevo hacia el Este y en pocos kilómetros se alcanza la Punta de los Muertos, mágica por su espléndido paisaje costero cuajado de montañas y acantilados. Su nombre viene de las muchas tragedias de naufragios que traía el mar. Desde el mirador se aprecia la fascinante playa y el portentoso islote. El paisaje volcánico contrasta con la arena blanca de una de las más extensas playas del Parque Natural, la Playa de los Muertos. Aislada y de agua turquesa, es, sin duda, una de las playas más bellas donde disfrutar del sol en invierno.
jueves, 28 de septiembre de 2017
Mi ♥ Murcia, Spain 🇪🇸
Región de Murcia – El lugar que lo tiene todo
La Región de Murcia se encuentra en el Sureste español, en el llamado Arco Mediterráneo, en pleno corazón del Levante.
Está situada entre dos mares, el Mediterráneo y el Mar Menor.
Sus poblaciones más importantes son Murcia, la capital, Cartagena y Lorca.
Un atractivo importante de esta región, es su clima, con unas temperaturas medias que superan los 19 grados centígrados, 315 días al año.
Superficie:
11.317 km2
Km. de costa:
252 km.
Km. de playa:
90 km.
Temperatura media anual:
19,2º C
Turismo de sol y playa
La costa murciana se reparte entre dos mares: el Mar Menor y el Mar Mediterráneo. Son 90 kilómetros de playas de arena fina y aguas transparentes en calas solitarias. El litoral de la Región se conoce como la Costa Cálida.
Mar Menor
Al sureste de la región de Murcia está el Mar Menor, una laguna salada de 170 km 2, escasa profundidad, suaves vientos, aguas templadas, riberas abrigadas y una extensa infraestructura de hoteles e instalaciones deportivas. A orillas del Mar Menor se encuentra La Manga, una estrecha franja de tierra que separa los dos mares, el Mediterráneo y el Mar Menor y que es considerada como uno de los Centros Turísticos más importantes de la Región. Destaca el Parque Regional de las Salinas y Arenales de San Pedro del Pinatar, situado en la parte norte del Mar Menor, declarado como Zona de especial protección para las aves. Las inmediaciones del parque acogen una explotación salinera y un puerto deportivo. Otro punto importante es el Parque Natural de Calblanque, donde extensas playas de arena dorada conviven con sierras, acantilados y una serie de cuevas y calas se alternan con dunas fósiles.
Mazarrón
Situado en pleno centro de la Costa Cálida, es perfecto para practicar actividades náuticas. Una de sus atracciones es el Paisaje Encantado de Bolnuevo, donde la erosión del viento y del agua ha modelado las rocas de forma caprichosa. Existen playas temáticas, como la infantil, la deportiva, la de invierno, la cultural y la de mayores. Además, hay interesantes monumentos como el Ayuntamiento y el Antiguo Ateneo Cultural de estilo modernista, que hablan del esplendor minero que vivió el pueblo a principios del siglo. Mientras, la Factoría Romana de Salazones muestra la importancia de la pesca y la fabricación de salazones, en esta localidad en los siglos IV y V después de Cristo. Otro atractivo es el Centro de Interpretación del Barco Fenicio de Mazarrón, en el que el visitante puede adentrarse en la historia a través de los importantes restos arqueológicos hallados y en el que llamará su atención la reproducción del barco fenicio mazarronero, que data del siglo VII antes de Cristo.
Águilas
En su costa, las calas y las puntas rocosas que se adentran en el mar se intercalan con playas como la de Calarreona, Calabardina, Calacerrada, del Arroz o la playa del Hornillo, lugares en los que el paisaje es el protagonista. Cuenta con dos espacios naturales protegidos: el Parque Regional de Cabo Cope y el Paisaje Protegido de Cuatro Calas. Además, cuenta con una gran riqueza monumental, arqueológica, cultural y folclórica, siendo el exponente más conocido de esta última su carnaval; una fiesta declarada de Interés Turístico Internacional por su espectacularidad y colorido.
Turismo cultural
El Turismo Cultural de la Región de Murcia ha evolucionado hacia un nuevo modelo basado en la búsqueda de experiencias diferentes. Bajo esta premisa, la cultura ha logrado posicionarse como uno de los ejes dinámicos de la industria turística, integrando un rico patrimonio histórico y artístico con un amplio sentido de la innovación y la vanguardia.
Numerosos vestigios y yacimientos arqueológicos nos trasladan a la Edad de Piedra, al periodo ibérico, al esplendor del Imperio Romano y nos hablan de la precisión urbanística, de ciudades visigodas, de medinas árabes, de castillos, torres de vigilancia, de templos e iglesias, de edificios civiles, militares, etc. Las ciudades más importantes, Murcia, Cartagena, Lorca y Caravaca de la Cruz, atesoran la mayor parte de la oferta monumental, cultural y de museos de la Región.
Murcia, capital del barroco
En Murcia se funden los estilos y las culturas, en la que la vida se hace en la calle y en la que el visitante puede disfrutar del trazado medieval de las antiguas morerías y juderías, al tiempo que contempla las fachadas renacentistas y barrocas o visita los monumentos del casco histórico.
Sus orígenes se remontan al año 831, cuando Abderramán II mandó construir una urbe como capital de toda la provincia califal. Así nació Mursiya, la actual ciudad de Murcia, emplazamiento amurallado a orillas del río Segura. En el siglo XII, Ben Hud, el “Rey Lobo”, la hizo capital de Al-Andalus y un siglo después Alfonso X El Sabio, la anexionó a Castilla.
Su monumento más emblemático es la Catedral de Santa María, de más de 600 años. Coronada por una de las torres más altas de entre las iglesias de España, tiene una grandiosa portada barroca de calizas blandas y mármoles, obra del arquitecto Jaime Bort. Otro estilo, el plateresco, tiene doble representación en la catedral murciana con la fachada de la Cruz y la capilla de los Junterones, mientras que el gótico florido alcanza su cenit en la capilla de los Vélez.
…la cultura, eje dinámico de la industria turística; patrimonio histórico y artístico;
innovación y vanguardia…
Cartagena, ciudad de tesoros
Cartagena basa su atractivo en la presencia de restos púnicos, romanos y bizantinos, en baterías y fortalezas militares y en una variada oferta patrimonial que abarca desde los yacimientos arqueológicos de la época de Augusto, pasando por la Muralla de Carlos III, hasta la arquitectura modernista del XIX.
Para potenciar todo este legado histórico, la ciudad puso en marcha Cartagena Puerto de Culturas, una iniciativa que ha convertido a sus calles y su patrimonio, en un enorme espacio temático-cultural ideado para guiar al visitante por su pasado e historia de un modo divertido e interactivo.
Un buen comienzo para conocer Cartagena, es visitar el Centro de Interpretación de la Historia, sito en el Castillo de la Concepción, al que se accede mediante un espectacular ascensor panorámico de 45 metros de altura.
Existen distintos itinerarios temáticos. El que discurre por la Cartagena Romana permite admirar la calidad y cantidad de los elementos patrimoniales que componen el trazado urbano de la ciudad y su excelente estado de conservación. El esplendor de Roma se muestra en Cartagena como algo cotidiano. El Museo del Teatro Romano, el Decumano, la Casa de la Fortuna, el Augusteumo, el Barrio del Foro Romano, situado en el parque Arqueológico del Molinete, son solo algunos ejemplos que acoge la ciudad.
Si opta por la Cartagena Milenaria, visita obligada es el Centro de Interpretación de la Muralla Púnica, que da la oportunidad de profundizar en los capítulos más antiguos de la historia de Cartagena.
Otro itinerario es el de la Cartagena Moderna, con vestigios de tiempos más recientes, como iglesias barrocas y edificios modernistas, el Puerto con su Paseo Marítimo, la Muralla del Mar, el Arsenal Militar y el Submarino de Isaac Peral, el Parque de Artillería y también el excepcional conjunto de castillos y baterías de costa que coronan las colinas que rodean el puerto, como la de Castillitos, uno de los rincones con más encanto de España.
…restos púnicos, romanos y bizantinos, baterías y fortalezas militares…
Lorca, taller del tiempo
Lorca, la Ciudad de los Cien Escudos, fue un enclave fronterizo y militar y un importante núcleo urbano tras la reconquista.
Hoy es uno de los rincones más bellos y sorprendentes de la Región de Murcia y cuenta con un legado arquitectónico y monumental que es verdadero emblema del barroco español y que ha hecho a la ciudad merecedora de la declaración de Conjunto Histórico – Artístico desde 1964.
En lo alto de la ciudad, vigilando y guardando la urbe, se levanta la Fortaleza del Sol, un castillo del siglo XIII que tuvo capacidad para albergar a 3,000 hombres, con sus dos famosas torres: la del Espolón y la Alfonsina.
En la actualidad, combina ocio y cultura, aprendizaje y diversión. Espacios expositivos, visitas guiadas, música en directo, cetrería, servicios de cafetería y tienda, audioguías y una programación anual repleta de propuestas diurnas y nocturnas son algunas de sus posibilidades.
Especialmente dentro del recinto destacan el Parque Arqueológico del Castillo y la Sinagoga, única en España porque nunca fue modificada, ni escenario de culto de otras religiones y porque conserva los restos tal y como los dejaron los judíos que rezaban en su interior a finales del siglo XV.
El producto turístico cultural Lorca Taller del Tiempo ha puesto en valor su patrimonio y ha creado nuevos equipamientos que permiten configurar el casco histórico de Lorca como un espacio temático-patrimonial. Entre estos se encuentra el Centro de Visitantes, construido en el Antiguo Convento de la Merced, donde el viajero encontrará todas las claves para sumergirse en la historia de la Ciudad de Lorca y para iniciar el recorrido.
En cuanto al patrimonio monumental y fundamentalmente barroco, Lorca cuenta entre sus joyas arquitectónicas con la Plaza de España, en la cual se encuentran la Ex – Colegiata de San Patricio, de gran fachada barroca y exuberante trascoro, la antigua Casa del Corregidor y el Pósito de Panaderos.
Otra muestra de este estilo es el Palacio de Guevara con fachada de columnas salomónicas del siglo XVII y la Casa de los Mula o la de los Moreno, actual sede del Museo Arqueológico Municipal donde se recoge, entre otros, el ajuar funerario de Cueva Sagrada con la pieza de lino más antigua de Europa.
Lorca, la Ciudad de los Cien Escudos, fue un enclave fronterizo y militar y un importante núcleo urbano tras la reconquista.
Turismo rural
La buena climatología hace posible la práctica de actividades al aire libre en cualquier época del año.
El Valle de Ricote y Cieza
Si existe un lugar en el que todavía se perciba la sensibilidad de la cultura árabe, es el Valle de Ricote, que contó con una importante población morisca hasta su expulsión en el siglo XVII. Los municipios de Abarán, Archena, Blanca, Ojós, Ricote, Ulea y Villanueva del Río Segura se sitúan en este valle, trazando una frondosa huerta que serpentea a lo largo de las riberas del río Segura. Se trata de una vega fértil anclada en su herencia árabe, que todavía conserva sus sistemas de regadío y de cultivo, como sus numerosas norias.
Lejos de la costa, el visitante tiene la posibilidad de pasar un día de playa a orillas del Río Segura en las playas fluviales de los municipios de Abarán y Blanca.
Además de su riqueza paisajística y etnográfica, la zona del Valle de Ricote es muy atractiva para la práctica de deportes como el senderismo, la escalada, el rafting por el río Segura o las rutas ecuestres.
Cieza, localidad vecina del Valle de Ricote, cuenta con numerosos e interesantes yacimientos de arte rupestre, declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. En su término municipal se encuentran los únicos ejemplos de Arte Paleolítico de la Región. De época Neolítica destacan la Cueva de la Serreta y el conjunto de abrigos del Barranco de los Grajos.
Los íberos y los musulmanes también dejaron su legado. De época islámica destaca el yacimiento de Medina Siyâsa, uno de los más importantes del Islam Occidental. Buena parte de los restos hallados, junto a la réplica de dos casas a tamaño real, se pueden visitar en el Museo del mismo nombre.
Parque Natural de Sierra Espuña
Este parque cuenta con la masa arbórea más extensa de la Región de Murcia y es uno de sus entornos naturales más emblemáticos, verde y frondoso gracias a la labor de reforestación llevada a cabo a finales del siglo XIX.
Las localidades de Mula y Pliego aparecen encajadas literalmente entre las sierras de Espuña y Ricote y son lugares de ricas costumbres y tradiciones. Al mismo tiempo, las características de su paisaje las convierten en puntos obligados en la ruta por el interior de la Región.
…una vega fértil anclada en su herencia árabe, que conserva sus sistemas de regadío y de cultivo, como sus numerosas norias…
domingo, 30 de abril de 2017
Mallorca Island, Spain

Las 10 mejores cosas que hacer en Mallorca
1. Palma de Mallorca
Es la capital de la isla de Mallorca y reúne características muy especiales que atrapan al visitante por su cultura, su historia y su famosa vida nocturna. Y es que hay muchas cosas que ver en Palma. El centro de la ciudad es un conjunto de calles estrechas que se pierden entre los muros de antiguas edificaciones. Al pasear entre sus calles, el visitante puede respirar su historia y cultura al instante. En el casco antiguo se encuentra Can Joan de S'Aigo, en la calle Sans 10. Es un rincón fundado en 1700 en donde se pueden degustar productos típicos de la pastelería mallorquina. Son exquisitos y a muy buen precio.

2. Catedral de Palma
Situado en el casco antiguo de la ciudad, este templo es la principal atracción que ver en Palma de Mallorca. La catedral es un ejemplo de la arquitectura gótica del Mediterráneo. En su interior destaca la Puerta del Mirador, la capilla de la Trinidad y el Museo Gótico. También hay una capilla decorada por el artista Miquel Barceló. Constituye el monumento más emblemático y de fe de toda la isla para los mallorquines. Sólo está abierto en horas de culto.
3. Castell de Bellver
Este castillo se levanta en la Bahía de Palma en medio de un bosque de pinos. Fue construido por Jaume II en el siglo XIV. Posee un majestuoso patio central rodeado de cuatro torres en forma cilíndrica. El parque forestal junto con el castillo se ha convertido en el marco ideal para fiestas populares como la “Festa de l´Àngel” después de Semana Santa o para eventos deportivos y culturales (conciertos). Está abierto de octubre a marzo, de 8:00 a 17:30, y de abril a septiembre, de 8:00 a 19:30. Sin duda, la vista que ofrece desde sus almenas es una de las mejores que ver en Mallorca.
4. Las Cuevas
Si eres un amante de la espeleología, tendrás muchas cosas que hacer en Mallorca. Las cuevas y las simas son abundantes en la isla. Podemos visitar las “Coves del Drach, y dels Hams” en Manacor; las del Campanet, en el pueblo del mismo nombre; las de Artà en el “Cap Vermell”, en Capdepera. La condición caliza de los suelos de las Baleares hace que su subsuelo sea un laberinto de pasadizos, quebradas, galerías y hondas simas hoy muy bien estudiadas. En el interior de las cuevas viven especies endémicas de crustáceos muy bien adaptados a la vida en oscuridad.

5. Pollença
Situada al noreste de la isla, la ciudad fue fundada por los romanos. Destaca en ella una ermita que se conoce con el nombre de “El Calvario”, también el Convento de Santo Domingo y la Capilla Gótica del Roser Vell. Los habitantes de Pollença, entre los que hay numerosos residentes extranjeros, comparten el respeto por la tradición y el interés por la modernidad y el progreso. Sin duda, se trata de una de las cosas más interesantes que ver en Palma de Mallorca.
6. Andratx
Entre las cosas que hacer en Mallorca se encuentra el pasear y explorar calas y espacios naturales abiertos. Andratx es uno de los principales municipios costeros de la isla. En su término municipal abundan las pequeñas calas, junto a grandes acantilados y cuatro islotes, entre los que destaca “Sa Dragonera”, declarado Parque Natural en 1995. Sus fiestas y tradiciones son muy ruidosas, como la procesión marinera de San Pere el 29 de junio, y la de la Virgen del Carmen, el 16 de julio en Port d´Andratx. El escritor Baltasar Porcel, originario de esta localidad, escribió sus mejores novelas ambientándolas en los barrios más pobres como Es Pantaleu y Es Pou, en los que la emigración fue la única solución a la pobreza de estas tierras blancas y arcillosas, y de su costa asediada por los piratas argelinos hasta principios del siglo XIX.
7. Sóller
Este atractivo pueblo situado en la costa noroeste de Mallorca está sólo a 30 minutos del Aeropuerto de Palma. Este lugar te ofrece casi todas las cosas que hacer en Mallorca, constituyendo una verdadera opción para la práctica del excursionismo, deportes de montaña y el disfrute de la naturaleza en un ambiente muy hermoso de clima muy fresco y agradable. La combinación de mar y montaña le da un mayor atractivo al visitante, siendo el Puerto de Sóller un excelente lugar para disfrutar del nado y de la gastronomía que los habitantes confeccionan con productos del mar.

8. Las playas
Contar con más de 300 playas ha hecho de la isla de Mallorca el lugar preferido para millones de personas, en especial, aquellas que desean sol, mar y playa. En Mallorca las playas son de fina arena blanca, aguas cristalinas y muy buenas temperaturas, además de excelentes servicios. Playas imprescindibles para visitar y disfrutar son las de Can Pastilla, que está unida a la Playa del Arenal, Cala Major, Cala Estancia, Playa Formentor, y Es Trenc. Cerca de esta última está la playa de Sa Rápida, mayoritariamente frecuentada por gente de la isla. Lo recomendable es llevarse un tupper y un buen libro y disfrutar de la tranquilidad y el sonido del mar al atardecer con la playa vacía y el sol escondiéndose tras el puerto. Sin duda, relajarte en una playa es una de las cosas que hacer en Mallorca.

9. Valldemossa y Serra de Tramuntana
Valldemossa es una visita que debe figurar en los primeros puestos de tu lista de lugares que ver en Mallorca. Valldemossa, está situada en plena sierra de Tramuntana, a 436 metros de altitud, y a 17 Kilómetros de Palma. Limita con los municipios de Esporles, Banyalbufar, Deià, Bunyola y Palma. La sierra es un lugar ideal para practicar excursionismo y senderismo gracias a la agradable orografía y su benigno clima. La principal atracción turística es la Cartuja y el recuerdo de la relación romántica entre Chopin y George Sand en el invierno de 1838-39.
10. La gastronomía
Con tanto que ver en Mallorca, seguro que se te abrirá el apetito. La particular gastronomía de la isla es el resultado de una compleja historia y de las distintas civilizaciones que conquistaron la isla. La gastronomía mallorquina tradicional es mucho más adecuada para la dura vida que se llevaba siglos atrás en el campo que para la actual, veraniega y de bikinis sucintos. La gastronomía mallorquina es un delicioso reflejo del clima, la tierra y la historia de la isla. Platos típicos y únicos son la ensaimada, las sopas mallorquinas, la leche de almendras, el licor de hierbas mallorquinas, el Palo (un aperitivo muy isleño) y la sobrasada, entre otros muchos manjares característicos de las distintas localidades de la isla.
Spain

Los 15 lugares más mágicos de España
1. Selva de Irati, Navarra
Imagina un bosque tan frondoso que podría aparecer un hada o un gnomo (incluso un hobbit) en cualquier momento… Pinta el suelo de rojo sangre y el cielo de mil tonos de verde i ocre y tienes la Selva de Irati. El segundo hayedo y bosque de abedules más grande y mejor conservado de Europa (después de la Selva Negra alemana) vale la pena. El entorno es casi virgen y es perfecto para desconectar, hacer fotos, hacer senderismo y disfrutar de un paisaje tan único que no te creerás que esté tan cerca.

2. Minas de Riotinto, Huelva, Andalucía
Paisajes lunares, tierras y aguas rojas tan intensas que parecerá que estés en Marte. Pero no, no hace falta salir fuera de la Tierra para descubrir un lugar como este. Las minas de Riotinto son uno de los lugares más curiosos de la geografía española y te dejarán boquiabierto. Aquí el paisaje ha sido trabajado y modificado por la mano del hombre desde la Edad del Cobre, cuando se empezó a explotar… Y de ahí hasta la actualidad. Si te atreves a pisar este lugar surrealista no te dejará indiferente.

3. Playa de las Catedrales, Galicia
Es muy fácil sentirse pequeño en la Playa de las Catedrales. Situada en la costa de la provincia de Lugo, estos acantilados de más de 32 metros de altura que el viento y el mar han esculpido a lo largo de los siglos son un espectáculo digno de verse… y de disfrutarse. Espera a que baje la marea y pasea entre sus arcos y bóvedas enormes. Casi parece que fueron tallados por los gigantes, ¿verdad? En cuanto suba la marea no os perdáis el espectáculo de disfrutarlos desde los miradores.

4. Garganta de los Infiernos, Extremadura
La Reserva de la Garganta de los Infiernos es, sin dudarlo ni un segundo, uno de los paisajes más singulares que esconde España. Situadas en un lugar privilegiado al norte dela provincia de Cáceres, en el extrema occidental de la Sierra de Gredos y en el corazón del Valle del Jerte se trata de un lugar lleno de saltos de agua, arroyos, cascadas y, en especial, piscinas naturales y grandes pozas circulares (los famosos “pilones”) excavadas en la roca por la erosión del agua de los ríos. Perfecto para una ruta senderista y también para refrescarse cuando aprieta el calor. Te sentirás como un lugar digno de “El Señor de los Anillos” o “El Hobbit”.

5. Parque Nacional de Garajonay, La Gomera, Islas Canarias
Envuelto en la niebla o bajo un sol radiante, los bosques de laurisilva del Parque de Garajonay parecen un paisaje sacado de la prehistoria… aunque sin dinosaurios de por medio. Te parecerá ver pasar a elfos o quizás esperarás que aparezca el mago Merlín de detrás de cualquier árbol. Este lugar mágico suele estar envuelto en la bruma eterna y es tan antiguo que lleva entre nosotros desde el Terciario. Está en la preciosa isla de la Gomera, en el archipiélago de las islas Canarias. Un rincón de España tan lleno de maravillas que seguro que no te conformas sólo con ver una.

6. Las Médulas, El Bierzo, Castilla y León
Arenas rojizas, picos, formaciones de roca roja que sobresalen entre castaños y robles… Las Médulas son un monumento natural moldeado por los romanos, que convirtieron el lugar en una explotación de oro a cielo abierto. Pasear por aquí es adentrarse en otro mundo para que las pupilas se dilaten y absorban todo lo que el paisaje puede ofrecer. Son Patrimonio de la Humanidad de la Unesco y uno de los parques culturales más increíbles que tiene España. Si vas, sube al mirador de Orellán para disfrutar de una panorámica que te robará el corazón.

7. El Torcal de Antequera, Málaga, Andalucía
Otro paisaje casi extraterrestre, el Torcal de Antequera llama la atención por las formas caprichosas que las rocas calizas ha adoptado, dando forma a un paisaje kárstico de primer nivel. Pasear entre estos pináculos y piedras que parecen pulidas hace volar la imaginación. Tiene más de 1.171 hectáreas de superficie y es un verdadero paraíso natural que ha dado origen a formaciones como “el tornillo”, el “sombrerillo” o los “prismáticos”. Tendrás que verlo para creerlo.

8. Las Cuevas del Drac, Mallorca, Islas Baleares
Viendo las Cuevas del Drac de Mallorca es fácil imaginar a un dragón durmiente rodeado de tesoros mientras le ilumina la luz tenue y las gotas de agua resbalan por las estalactitas hasta un lago interior. Este rincón mágico son cuatro grandes cuevas cerca de Manacor de más de 2’4 km de largo que llegan hasta 25 metros bajo tierra. En su interior se oculta un gran lago subterráneo junto al que se puede oír música clásica en directo… Más bonito imposible.

9. Parque Nacional de Ordesa, Huesca, Aragón
Valles profundos, montañas altas, vegetación frondosa, ríos de aguas turquesas, cascadas que llenan de rocío el entorno… El Parque Nacional de Ordesa parece sacado de una película de fantasía. Este lugar soberbio se alza en el Pirineo Oscense y es un festín para los sentidos. Con más de 15.000 hectáreas de superficie y la cascada más alta de Europa elegir uno sólo de sus rincones es casi imposible. Aun así, nos quedamos con la ruta por el Cañón del Añisclo, el Valle de Pineta y la famosa catarata de la cola de caballo.

10. Playa de Gulpiyuri, Asturias
A pesar de que el turismo de masas ya ha llegado aquí, no por eso deja de ser mágico. Acércate al amanecer un día a la única playa de mar situada tierra adentro del mundo y te quedarás maravillado. Este pequeño arenal está situado entre prados verdes y es fruto de los caprichos de la naturaleza. Aunque la profundidad no es suficiente para bañarse, la playa de Gulpiyuri tiene algo que la hace verdaderamente especial… Seguro que más de una ninfa viene a bañarse por la noche. O al menos eso parece.

11. Fageda d’en Jordà, Olot, Cataluña
Montañas que en realidad son volcanes dormidos, paisajes verdes hasta que se pierde la vista y árboles que dibujan estampados en el suelo con sus raíces son algunos de los motivos por los que el Hayedo de Jordà es un lugar increíblemente mágico. En pleno Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa, en primavera y otoño se convierte en un lienzo multicolor por el que no debería extrañarte cruzarte con algún ser mitológico. Llévate un libro, la comida y siéntate a esperar… quizás tendrás suerte.

12. Bardenas Reales, Navarra
Las Bardenas reales, un lugar semidesértico lleno de formaciones que el agua y el viento han erosionado hasta crear formas caprichosas entre las que destacan los “barrancos”, las “mesetas” y los peculiares “cabezos”. Dar un paseo por aquí es viajar a la luna sin tener que salir de la Tierra. El Castildetierra es uno de sus iconos pero no te pierdas tampoco La Pisquerra en la Bardena Blanca ni el árido entorno del Barranco grande.

13. Parque Natural de la Sierra de Cazorla, Segura y las Villas, Jaén, Andalucía
Cerca del mar de olivos que cubre buena parte de la provincia de Jaén hay un paraíso verde en el que te parecerá que has viajado a tierras norteñas… o a la Tierra Media. La Cerrada de Elías es una de sus rutas más conocidas pero es irresistible. Por si fuera poco, el pueblo de Cazorla es una pequeña maravilla de piedra coronado por el Castillo de la Yedra, una fortificación imponente. Aquí el tiempo se detuvo en algún momento y la paz es la dueña del lugar.

14. Monasterio de Piedra, Zaragoza, Aragón
El Parque Natural del Monasterio de Piedra es una sinfonía de agua, luz y vegetación que se combinan a la perfección para dar lugar a uno de los rincones con más magia de España. La corriente del río Piedra ha modelado la roca a su paso formando lagos, grutas y cascadas como el Lago del Espejo o la Gruta Iris, que te dejará con el corazón en un puño. Una vez pongas el pie allí nada será lo mismo.

15. Cueva de los verdes, Lanzarote
En una isla tan volcánica y única como Lanzarote no es de extrañar que haya un lugar como la Cueva de los Verdes. Este tubo volcánico se formó hace 5.000 años y va desde el volcán de la Corona hasta la costa a lo largo de más de 7 kilómetros. Es uno de los túneles de lava más largos del mundo y durante siglos fue refugio de la población local. Hoy se puede visitar y es inolvidable.

Barcelona, Spain

10 rincones secretos de Barcelona
1. Un secreto en el barrio Gótico: los vestigios del Templo de Augusto
Caminar por el barrio gótico ya resulta embriagador con sus calles entrelazadas y su combinación de estilos arquitectónicos. Pero, si hay un rincón que resulte inspirador, sin duda es el patio medieval de la Calle Paradís, número 10. En él encontrarás cuatro columnas que antaño habían formado parte del Templo de Augusto. Tienen más de 2000 años de antigüedad y miden 9 metros de altura. Un enclave sorprendente sobre todo por lo inesperado que resulta transportarse a la época romana tan solo adentrándose en un patio aparentemente discreto.

2. Nueva York en Barcelona: la Biblioteca Arús
Los misterios eligen las bibliotecas. Como dijo Borges, incluso el infinito puede hallarse en una enciclopedia. Pero encontrar una Estatua de la Libertad, original del siglo XIX, en la biblioteca Arús, ¿quién podría esperárselo? Cierto que es de un tamaño más pequeño, pero no deja de ser una hermosa conexión entre Barcelona y Nueva York. Si quieres verla solo tienes que ir al Paseo San Juan, número 26. Además de la Estatua, descubrirás una de las bibliotecas más bellas de la ciudad.

3. Descubre Barcino a través del MUHBA y enamórate de la Capilla de Santa Águeda
La sede principal del Museo de la Historia de la Ciudad de Barcelona, (Plaza del Rey s/n) es una apuesta garantizada para conocer hasta el último de los recovecos que ocultan las entrañas de Barcelona. Su visita te adentra directamente al yacimiento arqueológico de la época romana (S.I), visigótica (S.VII) y medieval (S.XIII). Por si fuera poco el itinerario se completa con la visita a importantes edificios medievales como la Capilla de Santa Águeda que acoge el magnífico Retablo del Condestable, realizado por Jaume Huguet en el S.XV y una de las obras góticas catalanas más destacadas.

4. Los estremecedores refugios antiaéreos
La historia reciente de Barcelona alberga capítulos espeluznantes, algunos de ellos todavía palpables si estás dispuesto a buscarlos. La guerra civil de 1936 y sus bombardeos obligaron a realizar auténticas obras de ingeniería en el subsuelo para asegurar la supervivencia. Hoy día, algunos de estos refugios antiaéreos están abiertos al público. Es el caso del Refugio de la Plaza del Diamante, construido a 13 metros de profundidad, con una longitud de 250 metros y capacidad para 200 personas. Para visitarlo debes hacer una reserva previa en el 0034 932 196 134. También es interesante sumergirse en el llamado “refugio 307”, (Calle Nou de la Rambla), 169. Está formado por 400 metros de túneles de 1,6 m de ancho y 2 de altura, y todavía pueden distinguirse estancias como los lavabos o una enfermería.

5. Testigos mudos en la Iglesia de Sant Felip Neri
La Plaza de Sant Felip Neri se ha convertido en uno de esos lugares de serenidad y silencios llenos de significado: un espacio reflexivo en medio del bullicio del barrio gótico. Y es que en la fachada de la Iglesia homónima que la preside aún pueden observarse los agujeros causados por impactos de metralla realizados en el bombardeo aéreo de 1938. Este ataque provocó la muerte de los 42 refugiados que se escondían en el subterráneo del convento. Más tarde, cuando se restauró la iglesia, no se quiso limar la pared de la fachada para que, de alguna forma, el testimonio de lo ocurrido se mantuviese vivo.

Créditos fotografía © Mark52
6. Siguiendo el rastro de los acueductos romanos de Barcelona
Se conoce que en Barcelona había dos acueductos para llevar el agua a la ciudad: uno, desde el río Besós y otro desde Collserola. Ambos llegaban a la actual Plaça Nova, donde puede contemplarse una reconstrucción del acueducto, además de las dos torres de defensa que todavía se conservan y otorgan un aire único a toda la plaza.
Otro vestigio del acueducto se haya en la Calle Duran y Bas, a la altura de la Plaça 8 de Març. Integradas en la pared medianera de un edificio y creando una atmósfera melancólica, aparecen cuatro arcadas de lo que fue esta hermosa estructura, hoy día casi un espejismo.

7. El exotismo oriental de la Casa Vicens
En la calle Carolinas, 24, del Barrio de Gracia, existe uno de los edificios más fantásticos de la ciudad diseñado por uno de los arquitectos modernistas más aclamados: Antonio Gaudí. Se trata de la Casa Vicens, un edificio lleno de imaginación con toques orientales y formas increíbles. Contemplar su fachada es una delicia. Sin embargo, tal vez por no estar situada en pleno centro de Barcelona y no estar abierta al público, la Casa Vicens pasa desapercibida para la mayoría de viajeros. Lo cual la convierte en uno de esos rincones selectos que todavía permanece protegido de las grandes masas de turismo.

8. La fuente más popular: La Font del Gat
La Font del Gat es una de las fuentes más populares de Barcelona. Esculpida por Antoni Homs en 1918, era un apreciado lugar de encuentro para realizar comidas campestres. Gracias a una canción de 1922, compuesta por Joan Amich, la fuente adquirió un papel destacado dentro del folclore de Barcelona. Si a toda su historia le sumas que se encuentra situada en uno de los jardines más bellos de la ciudad, Los Jardines de Laribal (Calle Tapioles, 10), comprenderás enseguida que se trata de esos lugares que emanan una fuerza especial.

9. La Ermita de Santa Matrona, la patrona desconocida de Barcelona
Durante la edad media, Montjuïc fue un lugar plagado de ermitas y capillas, pero, de todas ellas, la única que ha sobrevivido es la Ermita de Santa Madrona (1403), al pie de la calle Montanyans. Se trata de un lugar lleno de misticismo por todas las leyendas que han surgido a su alrededor.
Según cuentan, unos mercaderes trasladaban las reliquias de la santa hasta Marsella, pero la nave naufragó delante del Montjuïc, y entonces interpretaron que el deseo de la santa era quedarse allí. En 1563 se la declaró patrona de Barcelona, a pesar de que en la actualidad apenas se conoce. Actualmente la ermita se abre una vez al año, el cuarto domingo de Pascua.

10. Obras de arte urbanas, un secreto a la vista de todos
Nuestro último punto está dedicado a redescubrir dos rincones de la ciudad en el que artistas de renombre han erigido sus obras. En primer lugar la famosa pintura de Keith Haring “Todos contra el SIDA”, actualmente restaurada en un muro exterior del MACBA (Plaza dels Ángels). Para conocer nuestra segunda propuesta, deberás dirigirte a las mismísimas Ramblas. Cuando menos te lo esperes estarás pisando una hermosa obra de arte de Miró inspirada en el cosmos. Si te fijas bien podrás distinguir los colores puros y formas infantiles que caracterizan su estilo. Una pista, se encuentra a la altura del mercado de la Boquería.






